El diario L’Equipe publicó un artículo sobre la salida del ecuatoriano y fueron muy duros con su vida fuera de la cancha. «Pagó por su estilo de vida y no estuvo bien supervisado», dice el artículo.
La noticia sorprendió a todos: Kendry Páez, la joya ecuatoriana de 18 años, llega a préstamo a River por los próximos 18 meses proveniente de Racing de Estrasburgo. El entusiasmo por su llegada contrasta con las críticas que publicó el prestigioso diario francés L’Equipe, que tituló un artículo sobre su salida de manera lapidaria: «Salidas nocturnas, falta de profesionalismo, mala supervisión: crónica de un fracaso anunciado».
Catalogado como una de las grandes promesas del fútbol sudamericano de la última década, el pibe fue comprado con Chelsea a los 16 y, sin debutar en Inglaterra, a mediados de 2025 fue prestado al equipo de la Ligue 1. Tras un buen comienzo, en el que en septiembre fue reconocido como el juvenil más prometedor del torneo, su nivel fue en picada y terminó prácticamente sin minutos en los últimos partidos del año.
Más allá de la irregularidad de su rendimiento, algo lógico dada su corta edad y su necesidad de adaptación al ámbito francés, L’Equipe apuntó directamente a su vida fuera de las canchas. «Ha pagado por su estilo de vida y su falta de profesionalismo: numerosas salidas nocturnas en Alemania o en Estrasburgo, sobre todo en la discoteca La Salamandre, y múltiples visitas a Disneyland París», destacó.
Y agregó: «Aparecía más a menudo en las páginas de Interés General (fiestas, alcohol, globos de óxido nitroso) que en las páginas deportivas». Ádemás, el medio galo responsabilizó a Estrasburgo por la falta de control sobre la vida extrafutbolística de Páez. «Estuvo mal supervisado y nunca llegó a consolidarse realmente», criticaron al club.
Liam Rosenior, hoy DT de Chelsea pero antes en Estrasburgo, había llegado a mostrar una clara decepción con Kendry por su flojo nivel. «Ahora que tienen minutos de juego, ya no hay excusas. Esperamos más, claramente. Estoy cansado de usar la excusa de la juventud para los jugadores«, dijo en diciembre. Su salida no cambió el escenario ni, mucho menos, le abrió la puerta de volver a Londres.
Su sucesor, Gary O’Neil, había asegurado qe esperaba contar con él hasta el final de la temporada. Sin embargo, apenas le dio un minuto de juego en los últimos tres partidos y terminó acordar con la dirigencia y la gente de Chelsea ponerle fin al préstamo. Así llega a River, luego de que dos clubes hayan decidido descartarlo para este año y envuelto en críticas sobre la falta de control en su vida privada.







