La Cámara de Diputados de la Nación Argentina aprobó este jueves, por amplia mayoría, el nuevo régimen penal juvenil que fija en 14 años la edad mínima de imputabilidad. La iniciativa obtuvo 149 votos a favor y 100 en contra, con el respaldo del oficialismo de La Libertad Avanza, aliados y bloques provinciales, y ahora deberá ser debatida en el Senado.

Uno de los focos de la jornada estuvo en los palcos, donde se ubicó Romina Monzón, madre de Jeremías, el adolescente asesinado en Santa Fe en diciembre de 2025 por menores de edad. Su presencia reflejó el impacto social del caso, que fue clave para reactivar el tratamiento del proyecto en el Congreso.
La nueva normativa establece penas de hasta 15 años para delitos graves cometidos por adolescentes y prioriza sanciones alternativas en casos menores, con la privación de la libertad como último recurso. Además, fija un plazo de seis meses para su implementación una vez reglamentada.
El debate expuso fuertes diferencias políticas: mientras el oficialismo defendió la reforma como un paso necesario frente a la inseguridad, sectores opositores cuestionaron el financiamiento y advirtieron que no aborda las causas estructurales del delito juvenil.






