La ciudad de Paraná atraviesa horas de profunda angustia tras un devastador temporal que, este jueves 19 de febrero, provocó el desborde del arroyo Las Viejas. En la intersección de las calles Blas Parera y Brown, la fuerza de la correntada destruyó por completo una vivienda precaria ubicada a la vera del cauce, arrastrando a los cinco integrantes de una familia. Mientras tres de ellos lograron ser rescatados, las autoridades buscan intensamente a Patricia Mena (35) y a su hija Kiara, de quienes no se tiene rastro desde el momento del siniestro.
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El fenómeno meteorológico se intensificó durante la madrugada y la mañana, registrando acumulaciones de agua que superaron los 110 mm en pocas horas. Esta situación generó una crecida repentina y violenta del arroyo, que no dio tiempo a los habitantes de la zona para evacuar. Según los primeros reportes, la estructura de la casa cedió ante el avance del lodo y el agua, sumergiendo a toda la familia en una situación desesperante que movilizó de inmediato a los vecinos del barrio.
En medio del caos, el padre de la familia fue hallado a pocos metros del lugar tras haber sido arrastrado por la corriente. Testigos y equipos de emergencia destacaron el dramático esfuerzo del hombre, quien resultó herido al intentar rescatar a sus hijas en pleno desborde antes de ser asistido por los paramédicos. Otros dos menores del grupo familiar también pudieron ser puestos a salvo, pero la búsqueda de la madre y la niña restante se volvió la prioridad absoluta de los rescatistas en una jornada marcada por la tragedia.
Actualmente, un operativo de gran magnitud se despliega en la zona este de la capital entrerriana, con la participación de Bomberos, Policía de Entre Ríos, Protección Civil y la reciente incorporación de buzos tácticos. El jefe de la Policía, Claudio González, confirmó que el rastrillaje se realiza con la esperanza de encontrarlas con vida, aunque advirtió sobre la peligrosidad del caudaloso arroyo. Las autoridades han solicitado a la población no acercarse a las orillas ni intentar rescates por cuenta propia para evitar nuevos accidentes en medio del terreno inestable.






