Las principales centrales obreras de la provincia ratificaron su adhesión a la medida de fuerza nacional. Advierten que el proyecto de ley atenta contra la estabilidad laboral, el pago de horas extras y la libertad sindical.
En una jornada marcada por el cese de actividades en los principales centros urbanos de la provincia, los sindicatos de Santa Fe manifestaron su rechazo contundente al proyecto de reforma laboral que se debate en el Congreso de la Nación. La medida de fuerza, que afecta sectores clave como el transporte, la educación y la administración pública, pone el foco en los puntos que el gremialismo considera «lesivos» para los trabajadores.
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Los puntos de conflicto
Desde las regionales locales de la CGT y la CTA, señalaron que el debate no debe reducirse únicamente a los polémicos artículos sobre licencias por enfermedad. Según los referentes sindicales, el proyecto contiene modificaciones que impactarían directamente en la estructura de vida de los trabajadores santafesinos.
Entre los ejes críticos, los gremios destacan la facilitación del fraude laboral y la reducción de las indemnizaciones. Sostienen que, sin estabilidad en el empleo, los trabajadores pierden la posibilidad de desarrollar proyectos de vida sólidos y quedan vulnerables ante la discrecionalidad patronal.
Asimismo, denuncian que la flexibilización de la jornada permitiría extender las horas de trabajo sin el correspondiente pago de horas extras, subordinando la vida familiar y social a las urgencias de la producción.
Salarios y derecho a huelga
Otro de los pilares del reclamo tiene que ver con la cuestión económica y el derecho a la protesta. Los sindicatos advierten que la limitación a las paritarias resultará inevitablemente en una caída de los ingresos reales.
En paralelo, denuncian que la reforma busca implementar mecanismos de represión y prohibición de la huelga, lo que limitaría la capacidad de respuesta de los laburantes ante la pérdida de derechos.
«La peor oscuridad es la que precede al amanecer»
Bajo esta consigna, el arco gremial santafesino calificó la reforma como un intento de convertir a los trabajadores en «ejecutores dóciles y sumisos» de las órdenes empresariales. Pese a la preocupación por el avance legislativo, los representantes sindicales hicieron un llamado a la resistencia y a la unidad.
«No debemos bajar los brazos», expresaron a través de un comunicado conjunto, asegurando que mantendrán la guardia alta en defensa de las conquistas históricas del movimiento obrero argentino.
Foto: Aire de Santa Fe






