El interbloque que encabeza el formoseño José Mayans enfrenta una crisis de unidad inminente. Los senadores Guillermo Andrada (Catamarca), Carolina Moisés (Jujuy) y Sandra Mendoza (Tucumán) evalúan formalizar su salida del espacio debido a un creciente malestar con la conducción actual. Las diferencias no solo radican en el estilo de liderazgo de Mayans, sino también en un marcado agotamiento respecto a la agenda parlamentaria que, según denuncian en los pasillos del Congreso, responde exclusivamente a los intereses de la expresidenta Cristina Kirchner.
Estos tres legisladores forman parte de la bancada «Convicción Federal», donde también militan los senadores Fernando Salino y Fernando Rejal, quienes por ahora se mantendrían dentro del esquema oficial. La ruptura se ve alimentada por las intervenciones de la exmandataria en las estructuras provinciales del PJ, un punto de conflicto crítico en el caso de Jujuy, donde Carolina Moisés sostiene un enfrentamiento abierto con las agrupaciones que responden a la conducción de Máximo Kirchner.
El trasfondo político de este movimiento está fuertemente vinculado a la estrategia de los gobernadores del Norte. Andrada, Mendoza y Moisés responden a los intereses de mandatarios como Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta), quienes han consolidado una relación de pragmatismo con la gestión de Javier Milei. En este nuevo esquema de alianzas, estos senadores se vuelven piezas clave para la Casa Rosada en su búsqueda por asegurar las mayorías necesarias para avanzar con reformas estructurales y proyectos de ley estratégicos.






