El 542º informe semanal del CIES, un centro de estudios creado en 1995 por la FIFA, la Universidad de Neuchâtel y la comuna de esa ciudad suiza, evaluó la labor durante los últimos seis meses de futbolistas sub-23 (excluidos los arqueros) que juegan en equipos de 67 países del mundo. El material que sirvió de base para ello fue proporcionado por Impect, una empresa alemana dedicada a la recolección y análisis de datos vinculados con el rendimiento futbolístico.
El ranking fue confeccionado en función de la labor de los jugadores en ocho áreas de juego elegidas por CIES (defensa aérea, defensa terrestre, construcción de juego, orquestación, gambeta, creación de oportunidades, ataque aéreo y definición), que se ponderaron según la posición de cada futbolista. Además, se tuvieron en cuenta el nivel deportivo de los partidos disputados, los resultados y el tiempo de juego.
En América, el ojo de CIES estuvo puesto en 13 ligas del continente: nueve de Sudamérica, tres de Norteamérica y una de Centroamérica. Entre los centenares de jugadores observados, quien consiguió una mejor calificación fue el delantero brasileño Vitor Roque (84,1), cuya cualidad más destacada fue la definición.
En América, el ojo de CIES estuvo puesto en 13 ligas del continente: nueve de Sudamérica, tres de Norteamérica y una de Centroamérica. Entre los centenares de jugadores observados, quien consiguió una mejor calificación fue el delantero brasileño Vitor Roque (84,1), cuya cualidad más destacada fue la definición.







