Este viernes, el Presidente encabezará la reunión de Gabinete con un objetivo central: ratificar su apoyo total a Manuel Adorni y dar por cerrada la crisis interna que generaron las sospechas sobre el patrimonio del jefe de ministros.
En el entorno más cercano al mandatario están convencidos de que las denuncias por enriquecimiento ilícito son una «operación del sistema» para sacar a Adorni de la cancha antes de las elecciones de 2027. Por eso, la orden de Milei es clara: respaldo absoluto. El único cortocircuito público fue el de Patricia Bullrich, cuyas declaraciones pidiendo explicaciones urgentes cayeron muy mal en Balcarce 50 y fueron vistas como un «desconocimiento de autoridad».
Mientras Adorni trabaja con su contador para presentar la declaración jurada la semana que viene, donde incluiría herencias familiares para justificar sus bienes, el Gobierno busca que la agenda deje de estar trabada por este escándalo. La intención es que la presentación de los papeles sirva para desactivar un frente judicial que ya lleva más de un mes complicando la gestión.
Pero la reunión de hoy no será solo de defensa. Milei exigirá a sus ministros los detalles de los recortes presupuestarios del último mes y el avance de los 90 proyectos de ley que planea enviar al Congreso en 2026. El Presidente quiere retomar la iniciativa política y demostrar que, más allá de los ruidos en el vestuario oficialista, el plan de reformas sigue a paso firme.







