Si el ciclo no tenía garantizada la continuidad en la previa al cierre de la fase de grupos de la Copa Libertadores, la durísima derrota ante Universidad Católica y la eliminación prematura dejó a Claudio Úbeda directamente afuera de Boca. Con contrato hasta mitad de año, es un hecho que no habrá renovación y Juan Román Riquelme ya trabaja para encontrarle un sucesor.
“No creo sea el momento para hablar de esto, tenemos que reunirnos, que hablar… pensar en todo lo que pasó en este tiempo y después sí tomar una decisión”, fue la respuesta del entrenador en la conferencia de prensa de anoche. Inseguro respecto a su futuro, no sabía aún que la postura del presidente xeneize ya estaba firme.
El Sifón había llegado como parte del cuerpo técnico de Miguel Ángel Russo en la previa al Mundial de Clubes a maediados de 2025. Tras la muerte del DT, dejó su cargo de ayudante de campo para asumir como entrenador principal y desde entonces está al frente del plantel. Su vínculo original nunca se modificó (más allá de los números) y mantuvo su vigencia hasta fines de junio de este año.
Durante el lapso que estuvo como DT, Úbeda nunca se sentó a negociar una renovación con Riquelme. El buen andar del equipo durante buena parte de este año, victoria superclásica incluida, hacía presumir que podría ser el DT para lo que venía. Sin embargo, su ciclo se derrumbó como un castillo de naipes y la eliminatoria en fase de grupos de la Copa Libertadores (la primera desde 1994) fue la gota que rebasó el vaso y su destino quedó sellado.
Aunque resta la confirmación oficial, el Sifón se va luego de 32 partidos en poco más de siete meses. Ganó 17 (venció a River las dos veces que lo enfrentó), empató siete y perdió ocho. Su buena efectividad del 60,4% estuvo muy lejos de ser suficiente: quedó apuntado en la eliminación ante Racing en las semifinales el Torneo Clausura 2025, se quedó afuera en octavos del Apertura ante Huracán en la Bombonera y ahora se fue de la Copa Libertadores en fase de grupos. Una seguidilla de frustraciones que hicieron insostenible su continuidad.
Auinque probablemente ya tenga uno o varios nombres en carpeta, Riquelme aún no soltó pistas pero sí empezó a trabajar para definir al sucesor de Úbeda. La idea del presidente es poder cerrar la llegada del nuevo entrenador para que sea parte del mercado de pases y que pueda estar al frente del plantel desde el primer día de la pretemporada, que comenzará el 18 de junio en Boca Predio.
En Ezeiza se realizará la preparación de un grupo que hoy está golpeado y que, esperan, tenga varias novedades para el segundo semestre. La primera fecha resaltada en el calendario es la del martes 21 de julio (miércoles 22 o jueves 23), cuando jugará la ida de la eliminatoria de octavos de final de la Copa Sudamericana ante O’Higgins en la Bombonera. Una semana después disputará la revancha en Chile por un lugar en octavos, donde ya espera Recoleta, de Paraguay. Esa será la primera prueba de fuego del nuevo DT.







