El Mundial está a la vuelta de la esquina, pero Estados Unidos ya consiguió que se hable de otra cosa. No de Messi, de Mbappé o de quién llega mejor. Se habla de controles migratorios, deportaciones y revisiones que, para muchos, cruzaron una línea incómoda. Porque nadie discute el derecho de un país a garantizar la seguridad. La pregunta es otra: ¿qué imagen quiere mostrar el anfitrión del evento deportivo más importante del planeta?
Primero fue la exclusión del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, a quien se le negó el ingreso al país pese a haber sido designado por FIFA. Después apareció el relato del iraquí Aymen Hussein, quien aseguró haber sido retenido durante siete horas y tratado «como un terrorista». En paralelo, trascendieron los exhaustivos controles a las delegaciones de Senegal y Uzbekistán, sometidas a inspecciones extraordinarias en su llegada a territorio estadounidense.
🚨 CAUSA GRAN INDIGNACIÓN MUNDIAL
El trato de las autoridades de Estados Unidos a la Selección de Uzbekistán en su llegada al estadio de Nueva York, en donde iban a tener un juego amistoso vs Holanda. Los revisaron de pies a cabeza y les trajeron a los perros antidrogas como si… pic.twitter.com/uezN9hwTMK
— La Catrina Norteña (@catrina_nortena) June 9, 2026
🚨 𝗦𝗖𝗔𝗡𝗗𝗔𝗟𝗘 : 𝗔𝗬𝗠𝗘𝗡 𝗛𝗨𝗦𝗦𝗘𝗜𝗡 𝗜𝗡𝗧𝗘𝗥𝗥𝗢𝗚𝗘́ 𝟳𝗛 𝗔𝗨𝗫 𝗨𝗦𝗔 🇮🇶🇺🇸
Le buteur irakien de 30 ans, passé au Raja 🇲🇦, a été interrogé PENDANT 7 HEURES à l’arrivée de son équipe sur le sol américain 🇺🇸🤯
Il a pu rejoindre sa sélection, en retard, alors que… pic.twitter.com/Q38b3pdUUm
— Lives Foot (@livesfoot) June 6, 2026
El Mundial cambió. Cambió el formato, cambió la cantidad de equipos y cambió la manera de organizarlo. La ampliación a 48 selecciones prometía una Copa más diversa, con nuevos protagonistas y países que antes apenas podían imaginarse estar en semejante escenario. Pero, la previa dejó una sensación extraña. Incómoda.
Irán es quizás el ejemplo más llamativo. Debido a las restricciones migratorias vigentes, la selección iraní no podrá concentrarse en Estados Unidos durante el torneo. Su base estará en Tijuana, México, y deberá cruzar la frontera únicamente para jugar sus partidos. A eso se suman también se le suman otras situaciones, como las quejas de Japón por el estado del campo de entrenamiento asignado.

Los controles a la Selección de Uzbekistán antes del amistoso frente a Países Bajos
¿Qué Mundial quiere mostrar Estados Unidos? Porque nadie cuestiona la importancia de la seguridad ni el derecho soberano de un país a aplicar sus propias leyes. El problema aparece cuando esas decisiones comienzan a condicionar la experiencia deportiva.
Parece una exageración, pero es la realidad de esta Copa. Y ahí aparece la contradicción más grande de todas: el evento deportivo mas importante del Mundo hoy está poniendo el ojo en otro lado.







