La Selección Argentina avanzó a paso firme en el Mundial 2026, aunque debió batallar al extremo para sortear sus primeros dos compromisos de eliminación directa. Tanto Cabo Verde, que estiró la definición hasta la prórroga, como Egipto, doblegado gracias a una ráfaga goleadora en los últimos trece minutos, exigieron al máximo a la Albiceleste en sendos triunfos por 3-2. Para destrabar estos escenarios de alta tensión, Lionel Scaloni se vio obligado a mover el banco de suplentes en busca de respuestas. Sin embargo, estas variantes no incluyeron a Nicolás Paz ni a Valentín Barco, dos de los futbolistas que arribaron a la Copa del Mundo en un altísimo nivel y cuyo rodaje es fervientemente reclamado por los hinchas en las redes sociales.
La lógica de Scaloni en los partidos a todo o nada
El criterio del director técnico para volcarse por apellidos consolidados no esconde demasiados misterios. En instancias donde un mínimo error condena al seleccionado a la eliminación, el cuerpo técnico prioriza la experiencia y el conocimiento táctico de los habituales integrantes de la rotación. Bajo esa premisa se explican las modificaciones ante Cabo Verde, donde ingresaron Nicolás González, Julián Álvarez, Leandro Paredes, Nicolás Tagliafico y Gonzalo Montiel; un patrón de nombres que se repitió frente a los egipcios con las entradas de González, Lautaro Martínez, Montiel, Nicolás Otamendi y Facundo Medina. De mitad de cancha hacia adelante, la estructura de relevos se mantiene inalterable.
El único espacio para el recambio masivo se dio en el tercer partido de la fase de grupos frente a Jordania. Con el pasaje a los dieciseisavos de final y el primer puesto de la zona ya asegurados, Scaloni plantó un once completamente alternativo para darles minutos a los futbolistas menos rodados, consciente de que en las fases posteriores las oportunidades escasearían. Fue allí donde Paz formó parte del equipo titular, mientras que el «Colo» Barco e incluso José López —el tercer centrodelantero de la lista— sumaron minutos desde el banco.
Un panorama de escaso rodaje y la sombra de Qatar 2022
Salvo que Argentina logre consolidar una victoria holgada en lo que resta de su camino mundialista, es altamente probable que los juveniles continúen relegados. El antecedente directo se remonta a la semifinal frente a Croacia en Qatar 2022, oportunidad en la que el holgado 3-0 parcial le permitió al entrenador otorgarles el debut en el torneo a quienes arrastraban nula actividad, como Juan Foyth, Paulo Dybala y Ángel Correa. Caso contrario, la tendencia se mantendrá firme por razones estrictamente posicionales.
En el plano individual, Nicolás Paz es considerado el relevo directo de Lionel Messi. Dado que el capitán completó la totalidad de los minutos en cancha —con la única excepción de la goleada ante Argelia, donde el juvenil del Como ingresó tras el triplete del «Diez», y el mencionado cruce ante los asiáticos, cuando entró en el complemento—, las opciones de Paz quedan supeditadas a la dosificación de la «Pulga».
Por su parte, Valentín Barco es evaluado por el cuerpo técnico como una alternativa para la mitad de la cancha, pero hoy corre desde atrás en la consideración. La primera opción de recambio en esa zona es Giovani Lo Celso, quien a pesar de no haber ingresado en los últimos dos mata-mata, formó parte activa de los calentamientos y viene de ser la gran figura frente a Jordania. Incluso, por detrás del volante del Betis se ubica también Exequiel Palacios antes que el futbolista surgido en Boca.
La hoja de ruta de las sustituciones ofensivas está plenamente definida por Scaloni: la primera línea de fuego pertenece a Nico González —con asistencia en todos los encuentros salvo ante Jordania— y al delantero que espere su turno entre Lautaro Martínez y Julián Álvarez. A ellos se acopla Thiago Almada, quien perdió la titularidad en su última presentación. Fuera de este circuito consolidado, resulta inverosímil la aparición de una sorpresa, relegando incluso las expectativas que se tenían sobre un mayor protagonismo de Giuliano Simeone de cara a las segundas partes. El panorama está trazado y la Scaloneta no prevé grandes modificaciones en su fórmula.







