El fútbol argentino está de luto. Falleció Antonio Ubaldo Rattín, uno de los máximos ídolos de la historia de Boca Juniors y un referente indiscutido de la Selección Argentina. El histórico mediocampista tenía 89 años y dejó una huella imborrable tanto dentro como fuera de la cancha.
Apodado «El Rata», Rattín fue sinónimo de liderazgo, personalidad y compromiso. Surgido de las divisiones inferiores de Boca, desarrolló toda su carrera profesional con la camiseta azul y oro, convirtiéndose en uno de los grandes emblemas de la institución. Disputó 382 partidos oficiales, marcó 28 goles y conquistó títulos que lo transformaron en una figura eterna para los hinchas xeneizes.
Su legado también quedó marcado en la Selección Argentina. Fue capitán del equipo nacional en el Mundial de Inglaterra 1966 y protagonista de uno de los episodios más recordados de la historia de las Copas del Mundo. Además, representó al país durante una década y participó en los Mundiales de 1962 y 1966.
Más allá de sus logros deportivos, Rattín fue reconocido por su fidelidad a una sola camiseta y por representar los valores históricos de Boca: entrega, carácter y sentido de pertenencia. En 2015, el club le rindió homenaje con una estatua en el Museo de la Pasión Boquense, como reconocimiento a una trayectoria única.
La partida de Antonio Rattín deja una enorme tristeza en el mundo del fútbol, pero también el recuerdo de un jugador que marcó una época y quedó para siempre en la memoria de Boca y de todos los argentinos.







