En un final de carrera apto para cardíacos, el piloto argentino Franco Colapinto (COL) logró una hazaña monumental al cruzar la bandera a cuadros en la décima posición del Gran Premio de Bélgica, asegurando el último punto en disputa para el campeonato mundial.
El emblemático circuito de Spa-Francorchamps fue el escenario de una batalla táctica y de pura resistencia. Tras 44 vueltas de máxima tensión, Colapinto supo gestionar el ritmo de su monoplaza y aguantar los feroces ataques que llegaron desde atrás en el tramo final de la competencia.
Resistencia bajo fuego en la vuelta 44
El cierre de la carrera no dio respiro. El argentino cruzó la meta a +25.5 segundos del líder del Gran Premio, pero lo verdaderamente dramático estuvo en los espejos retrovisores de su Alpine.
Colapinto lideró un «tren» de tres autos compactados en menos de un segundo de diferencia. El francés Pierre Gasly (GAS) lo presionó hasta el último metro quedando a tan solo +0.4 segundos, mientras que el neozelandés Liam Lawson (LAW) finalizó a +0.5 segundos del galo. La frialdad del oriundo de Pilar para no cometer errores bajo semejante persecución fue la clave para sellar el Top 10.
Así quedó la zona de puntos
La carrera fue dominada de principio a fin por la regularidad de los punteros, pero la batalla en la mitad de la tabla se robó las miradas:

Con este resultado, Colapinto no solo rompe una racha compleja, sino que revalida su condición para pelear mano a mano en la máxima categoría del automovilismo mundial. Argentina vuelve a sonreír y a sumar en los libros de la Fórmula 1 en un circuito donde solo los grandes dejan huella.







