La comisión directiva de Unión gestiona contrarreloj el levantamiento de dos inhibiciones impuestas por la FIFA para que el entrenador Leonardo Madelón pueda utilizar a las nuevas incorporaciones el próximo sábado ante Gimnasia de Mendoza. La resolución del conflicto debe concretarse durante la presente semana previa al debut en el Torneo Clausura, con el objetivo de habilitar a los futbolistas antes de viajar a territorio mendocino.
Para afrontar el monto total de la deuda, que ronda los 640.000 dólares, el club santafesino cuenta con el reciente ingreso de los fondos por la venta de Rafael Profini y aguarda el impacto económico de la transferencia de Mateo Del Blanco. De forma paralela a la recaudación del dinero, la dirigencia evalúa la situación de Agustín Colazo, quien finalmente podría permanecer en la institución tras confirmarse que Aldosivi sumó un nuevo centrodelantero a sus filas.
A pesar de contar con los recursos financieros, el panorama se complejizó debido a la postura firme de los acreedores extranjeros. El presidente Luis Spahn inició negociaciones anticipadas con Juventud de Las Piedras de Uruguay y Nacional de Paraguay para proponer un plan de pagos refinanciado; sin embargo, ambas instituciones rechazaron la propuesta y exigen la cancelación total de las deudas al contado.
El margen de error para la dirigencia es mínimo debido a los plazos administrativos habituales de la FIFA, que suelen demorar varios días en procesar la documentación y la posterior habilitación formal tras efectuarse los pagos. Mientras el futbolista Juan Pablo Ludueña remarcó el esfuerzo del plantel al declarar que la viene peleando desde hace mucho tiempo, Madelón ya proyecta el esquema táctico para el desafío en Mendoza supeditado a la habilitación de sus refuerzos.







