El Gobierno nacional dio un nuevo paso en su política de privatizaciones al abrir el proceso licitatorio para la reprivatización de un conjunto de represas hidroeléctricas ubicadas en la provincia de Mendoza. La medida forma parte del plan oficial para transferir la operación de activos energéticos al sector privado mediante concesiones.
La convocatoria busca seleccionar a las empresas que asumirán la explotación de estos complejos hidroeléctricos, considerados estratégicos para el abastecimiento energético de la región y del sistema eléctrico nacional. El proceso se enmarca en la decisión de la administración nacional de avanzar con una mayor participación privada en la gestión de la infraestructura energética.
Desde el Ejecutivo sostienen que el objetivo es atraer inversiones para modernizar las instalaciones, mejorar la eficiencia operativa y garantizar el mantenimiento de las centrales, además de asegurar la continuidad del servicio bajo un nuevo esquema de concesión.
La apertura de esta licitación representa un paso más dentro del programa de reorganización del sector energético impulsado por el Gobierno, que en los últimos meses avanzó con distintos procesos de privatización y renovación de concesiones de empresas y activos estatales.
La iniciativa ahora ingresará en la etapa de recepción y evaluación de ofertas, tras la cual se definirán las compañías que quedarán a cargo de la explotación de las represas bajo las condiciones establecidas en el pliego licitatorio.







