El cierre del partido entre Estudiantes de Río Cuarto y Atlético Tucumán dejó una de las imágenes más curiosas y virales del fútbol argentino. En los minutos finales, el defensor Ignacio Galván vio la segunda tarjeta amarilla tras derribar a Ibrahim Hesar y se marchó expulsado, lo que desató los reclamos de todo el conjunto tucumano.
Un «tackle» que sentenció la expulsión
La jugada no dejó lugar a la duda: Galván prácticamente «tackleó» a Hesar para cortar un avance prometedor, lo que obligó al árbitro Fernando Echenique a mostrarle la segunda amonestación de la tarde. Pese a la claridad de la falta, los futbolistas del Decano rodearon de inmediato al juez principal para cuestionar la drástica decisión que los dejaba con un hombre menos en el tramo definitivo del encuentro.
Galván lo TACKLEÓ a Hesar, se ganó la segunda amarilla y se fue expulsado sobre el final del partido entre Estudiantes de Río Cuarto y Atlético Tucumán. Echenique le explicó su decisión didácticamente… ¡con un abrazo a Rosané! 🤣🤣🤣
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— SportsCenter (@SC_ESPN) August 17, 2026
La clase práctica de Echenique con Rosané
Lo verdaderamente llamativo ocurrió durante las protestas. Lejos de gesticular a la distancia o ponerse riguroso, Echenique decidió explicar los motivos de su fallo de una manera sumamente didáctica y paternal.
El árbitro tomó al mediocampista de Atlético Tucumán, Ciro Rosané, y le dio un abrazo demostrativo sobre el campo de juego para graficarle con exactitud cómo había sido el agarre y la sujeción de Galván sobre el atacante rival. La llamativa escena distendió por completo un clima que venía caliente y dejó expuesta la justificación reglamentaria ante la mirada de todos los presentes.







