Gimnasia y Esgrima de Mendoza superó 3 a 2 a Gimnasia de La Plata en un partido de locos y apasionante, por la fecha 6 del Clausura de la Liga Profesional. El Lobo mendocino lo ganaba 2 a 0, el local lo igualó 2 a 2, y Módica sumó su triplete para la victoria.
La primera mitad fue a pedir del Lobo mendocino. Fue claramente superior y se aprovechó de los problemas del cuadro local para soportar el apremio de una parcialidad ofuscada por la derrota en el clásico ante Estudiantes. Con un simple trabajo de presión sobre la zona media logró recuperar la pelota con facilidad, y generó varias oportunidades.
El primer golpe duro para los dueños de casa ocurrió a los 16, cuando O’Connor metió un gran pase entre líneas, y Agustín Módica se filtró entre los dos centrales para estampar el 1 a 0. Si la pelota quemaba con el 0 a 0, con la victoria parcial mendocina la situación se profundizó.
Así se explica cómo, cuándo transcurrían 38’, Nicolás Barros Schelotto le tiró una verdadera bomba a Enzo Martínez, que no pudo ni siquiera frenar la pelota y la terminó perdiendo. Agustín Módica aprovechó el insólito error compartido, y definió con clase ante Insfrán para el 2 a 0.
El entrenador de Gimnasia de La Plata entendió que debía reacomodar una formación con muchísimos problemas tácticos y anímicos, y por eso mandó al campo a Zalazar y Janson para el complemento, además de centralizar a Ignacio Miramón. Esta búsqueda surtió efecto de forma instantánea. Apenas iba 1 minuto del segundo tiempo cuando Bautista Barros Schelotto metió un buen centro desde la derecha, y Agustín Auzmendi la mandó a guardar desde el punto del penal.
Envalentonado, revitalizado y con mucho tiempo por delante, el Basurero se hizo dueño del trámite y arrolló al Pituco. Le generó peligro con un cabezazo de Janson a las manos de Rigamonti, un disparo de Zalazar apenas afuera, otro de Nacho Fernández que decantó en un córner y un cabezazo del propio Zalazar en el travesaño, luego anulado por offside cuando Fernández la mandaba a guardar.
El local estaba mejor, y merecía largamente el empate. Por eso, no sorprendió cuando a puro toque llegó hasta la línea final por el costado derecho, y luego limpió por izquierda para que Zalazar estampe el 2 a 2.
Pero ahí apareció el espíritu competitivo de los de Darío Franco. El Blanquinegro sacó fortaleza de la debilidad, y demostró que está para grandes cosas. Primero avisó con un zurdazo impresionante de Lencioni que reventó el palo y otro de Cingolani que se perdió por centímetros. Luego, pasó por caja con el centro de Fernández y la aparición goleadora del intratable Agustín Módica. Triplete y alegría total para la visita.
Gimnasia de La Plata volvió a utilizar la desesperación como combustible para levantar la derrota, y el Mensana la pasó mal, pero pudo aguantarlo. En el cierre, Rigamonti le tapó un intento de Janson a quemarropa, Zalazar se lo perdió prácticamente abajo del arco, y Recalde contuvo el cabezazo de Barros Schelotto.
Victoria importante, sufrida y trabajada de Gimnasia de Mendoza, en un partido que quedará para el recuerdo. Tres puntos de oro para el elenco Pituco, que sigue soñando con cosas importantes en la Liga Profesional.







