Colón atraviesa un presente renovado desde la llegada de Iván Delfino. El Sabalero consiguió tres victorias consecutivas y alcanzó los 45 puntos, igualando la línea de Deportivo Morón y manteniéndose en la pelea por los primeros puestos de la Zona A de la Primera Nacional.
Más allá de la efectividad mostrada en estos encuentros, hay un dato que llama especialmente la atención: Colón convirtió seis goles en sus últimas tres presentaciones, con un promedio de dos tantos por partido, pero ninguno de ellos fue marcado por un delantero.
Los principales protagonistas fueron los mediocampistas. Agustín Toledo aportó dos goles, mientras que Federico Lértora y Matías Muñoz marcaron uno cada uno. Los dos tantos restantes fueron obra de Ignacio Lago, quien además convirtió de penal ante San Telmo.
La situación tiene un doble análisis para el conjunto rojinegro. Por un lado, resulta positivo que los volantes tengan presencia en el área rival y aporten goles en distintos momentos de los partidos. Sin embargo, también aparece como una cuestión a mejorar la falta de eficacia de los delanteros, especialmente teniendo en cuenta que frente a San Miguel Delfino apostó por dos referencias de área como Leandro Garate y Alan Bonansea.
De todos modos, el dato se enmarca en un momento favorable para Colón. El equipo logró recuperarse, sumó nueve puntos de manera consecutiva y volvió a posicionarse en la pelea. Ahora, el desafío será sostener la racha y conseguir que también los atacantes puedan aportar su cuota goleadora en los próximos compromisos.







