La carrera presidencial hacia 2027 muestra signos de polarización extrema. El último relevamiento nacional de la firma Synopsis, basado en 1.224 entrevistas realizadas a mediados de agosto (margen de error de +/- 2,8%), ubicó al Peronismo (35,7%) y al oficialismo de La Libertad Avanza (35,5%) en una situación de virtual igualdad matemática.
Más allá de las marcas partidarias, la encuesta indaga en las estructuras subyacentes del electorado. La inclinación mayoritaria se vuelca hacia una renovación de rumbo, ya que el 60,2% exige un cambio institucional y solo un 35,6% defiende la continuidad del proceso actual. A nivel de fidelidad, Javier Milei retiene un núcleo duro del 22,6% («sí o sí») y un voto blando o por descarte del 17,2% («porque no hay otro»), elevando sus chances potenciales a un 39,8%. Del otro lado, la preferencia por una alternativa opositora llega al 57,8% si se unifica a los votantes decididos (43,1%) con los que elegirían la oposición por falta de variantes oficiales atractivas (14,7%).
Con respecto al resto de la oferta electoral, los espacios minoritarios quedaron relegados: la Izquierda cosechó 7,1%, el PRO obtuvo 6,1%, Provincias Unidas se situó en 2,4%, las opciones marginales acumularon 5,3% y el lote de indecisos cerró en 7,9%. En escenarios simulados de coaliciones mayoritarias, el eje peronismo-izquierda se posiciona con un 42,8% frente a un 41,6% de la suma PRO-La Libertad Avanza. El sondeo concluye que el oficialismo arrastra un desafío considerable en términos de «voto anti», con un 47,3% de encuestados que buscan evitar un triunfo de LLA, superando el 36,7% de rechazo que experimenta el peronismo.







