El Gobierno nacional amplió el Presupuesto y destinó más de $5 billones adicionales para reforzar partidas vinculadas principalmente con salud, energía y jubilaciones.
La medida busca atender distintas necesidades presupuestarias y garantizar recursos para áreas consideradas prioritarias, en un contexto de fuerte presión sobre las cuentas públicas.
Entre los principales destinos de los fondos aparecen las prestaciones y programas de salud, los subsidios y gastos relacionados con el sector energético y las obligaciones previsionales, con recursos adicionales para afrontar los compromisos correspondientes.
La ampliación presupuestaria fue oficializada mediante una modificación de las partidas vigentes y contempla transferencias destinadas a cubrir gastos que no estaban previstos originalmente o que requieren un refuerzo durante el ejercicio.
El Gobierno sostiene que estos movimientos permiten adecuar el presupuesto a las necesidades actuales y asegurar el funcionamiento de servicios y prestaciones esenciales.







