Pablo De Muner, director técnico de Godoy Cruz, rompió el silencio de manera presencial en el programa de streaming mendocino «Chequeo VAR». En una charla a fondo durante la antesala del trascendental cruce frente a Colón por la fecha 29 de la Primera Nacional, el entrenador analizó la magnitud del encuentro, el presente de su equipo a falta de ocho jornadas y la cruda realidad de la categoría.
El conductor del espacio e integrantes del panel abrieron el debate sobre el valor psicológico de esta jornada, planteando si se trataba del «partido del año» o de un compromiso con un tinte anímico completamente distinto.
La magnitud de Colón y el valor como «medida»
Frente a la discusión de si este cruce vale más que otros, De Muner matizó las opiniones radiales pero reconoció el enorme peso específico que rodea al Sabalero:
Un rival de peso: «Coincido que, más allá de que todos los partidos suman tres puntos, me parece que el peso del partido te marca».
Similitud con el Reducido: «Hay partidos que pueden ser muy similares a lo que uno puede ya encontrar, por ejemplo, en el playoff, en la pelea por el ascenso. Es un partido de esos, de trayecto».
El análisis del Sabalero: «La magnitud: Colón es un equipo con mucha historia en Primera División, con un gran entrenador y también con un plantel que se armó para pelear en los puestos de arriba».
Hacer valer la casa: «En condición de local, creo que es una buena medida para nosotros y trataremos de hacer lo posible para ganar».
El valor anímico y el antecedente de Ferro
El director técnico tombino recordó un mensaje clave que le transmitió a sus dirigidos tras la reciente victoria frente a Ferro Carril Oeste para reconstruir la confianza colectiva:
Mentalidad ganadora: «Le decía al plantel después de la victoria de Ferro, a modo de que ellos se puedan convencer: Godoy Cruz le ganó los dos partidos a Ferro, que hoy estamos a ocho puntos, con dos entrenadores totalmente distintos, en dos momentos totalmente distintos».
Creer en las condiciones propias: «Ganarle a uno de los mejores planteles que tiene la categoría tiene un peso emocional. No te define nada, pero sí aumenta las creencias en vos mismo, que es algo que por ahí a este plantel le faltaba».
La recta final y la obligación de terminar arriba
A falta de ocho fechas para el cierre de la fase regular, De Muner dejó en claro que las urgencias matemáticas del club no les permiten dejar puntos en el camino:
Sin margen de error: «Los últimos partidos no se juegan igual que los primeros. Lamentablemente no tenemos margen con nosotros, hace rato que estamos ligados a ganar. Hoy estás lejos del primer puesto, a 8 puntos, entonces sí o sí tenés que ganar».
El objetivo del Reducido: «Estamos más afianzados en el grupo de los 8. Con los empates de Los Andes y Defensores de Belgrano, son 10 puntos los que les llevás al noveno con 24 en juego. Pero es muy importante terminar lo más arriba posible por la ventaja deportiva y la localía».
Madurez, golpes y el respeto a la categoría
Para cerrar, el DT reflexionó sobre el duro proceso de adaptación de la institución al torneo de ascenso tras sufrir el descenso y cómo los errores del pasado forjaron el presente actual del plantel:
Un plantel más maduro: «Pensé que el equipo lo podía haber acomodado mucho más rápido de lo que hoy vemos. Se escaparon lamentablemente muchos puntos por pequeños detalles. Esos detalles o esos cachetazos es lo que forjó al equipo a estar en esta situación: es un equipo más maduro, que sale a jugar y entiende los momentos del partido».
La chapa no juega: «Es una categoría muy difícil. Vos ves algunos equipos grandes como Chicago, Chacarita o Quilmes peleando en la zona de abajo; hoy está Chacarita en zona de descenso. Acá con la chapa no ganás absolutamente nada».
Sentido de pertenencia: «Godoy Cruz tiene que pensar en Godoy Cruz, obviamente dando la importancia a todos los rivales que nos toca, pero somos Godoy Cruz».







