El margen de error para Colón se ha reducido al mínimo. Tras el duro traspié sufrido en Mendoza ante Godoy Cruz, el conjunto Sabalero dio vuelta la página y ya se enfoca en su próximo compromiso. Este domingo, desde las 16:30, el Brigadier López será el escenario donde recibirá a Los Andes por la fecha 30 de la Zona A de la Primera Nacional, bajo el arbitraje de Bryan Ferreyra. La obligación es una sola: recuperar terreno de manera urgente.
La urgencia de la tabla y el fantasma del Reducido
La tabla de posiciones es la que expone la delicada realidad del equipo. Colón ha caído a la sexta posición del torneo, un lugar que hoy lo dejaría sin la ventaja de la localía en los playoffs por el segundo ascenso. Por este motivo, antes de sacar cuentas matemáticas para pelear por los puestos de vanguardia, el desafío inmediato de la institución santafesina radica en sumar de a tres para escalar casilleros. Sin embargo, mientras el director técnico Iván Delfino intenta encontrar respuestas tácticas sobre el césped, debe atender otro frente alarmante: el de la disciplina.
Un rompecabezas por suspensiones y la cornisa de las tarjetas
Para el armado de la estructura que enfrentará a Los Andes, el cuerpo técnico ya sabe que no podrá contar con Mauro Peinipil ni con Federico Lértora, quienes deberán cumplir una fecha de sanción por acumulación de tarjetas amarillas.
A estas bajas confirmadas se suma un trío que camina por la cornisa disciplinaria: Agustín Toledo, Facundo Castet e Ignacio Lago llegan al domingo con cuatro amonestaciones. Recibir una nueva tarjeta ante el Milrayitas significará quedarse afuera de la siguiente jornada frente a All Boys, lo que plantea un dilema ético sobre si administrar las cargas o arriesgarlo todo.
Una enfermería que vacía el banco de suplentes
El principal inconveniente para Delfino es que las variantes escasean debido a las lesiones que arrastran piezas clave como Pier Barrios, Facundo Castet e Ignacio Lago. Esta combinación entre futbolistas en la enfermería y suspendidos obliga al entrenador a reconstruir, una vez más, un once inicial que viene sufriendo modificaciones sistemáticas fin de semana tras fin de semana.
En este contexto adverso, Colón sabe que no hay espacio para especulaciones ni cálculos a largo plazo. Dejar puntos en el camino ante su gente este domingo tendría un costo demasiado elevado para las aspiraciones del club. Dejado atrás el partido en Mendoza, el verdadero examen está en el Brigadier López ante Los Andes, donde ganar será el único camino para empezar a ordenar el panorama de cara al Reducido.







