A medida que Colón transita el tramo más caliente de la Primera Nacional, el cuerpo técnico liderado por Iván Delfino debe empezar a jugar con la calculadora en la mano. La competencia no solo exige sumar de a tres en la tabla de posiciones, sino también administrar minuciosamente el plano disciplinario para no perder soldados en las batallas definitivas.
Tras la importante victoria lograda en la última jornada frente a Estudiantes de Buenos Aires, el panorama dejó certezas futbolísticas pero también algunas preocupaciones de cara al armado del equipo en el corto plazo.
Dos piezas clave en la cuerda floja
El gran dolor de cabeza para el entrenador sabalero tras el último encuentro en el Brigadier López pasa por las amonestaciones. El delantero Alan Bonansea vio la tarjeta amarilla ante el conjunto de Caseros y alcanzó la temida cuarta amonestación en lo que va del torneo. Con este panorama, se acopló directamente a la situación del lateral Facundo Castet, quien ya venía arrastrando esa misma condición desde partidos anteriores.
A partir de ahora, ambos futbolistas titulares deberán afrontar las próximas jornadas con una presión extra. Una sola tarjeta amarilla más para cualquiera de los dos significará una suspensión automática de una fecha, obligando a Delfino a buscar variantes de urgencia en un momento donde el margen de error es prácticamente nulo.
Un alta fundamental para el mediocampo
Sin embargo, no todas son alarmas en el bando rojinegro. La buena noticia de la semana de entrenamientos de cara al trascendental choque frente a Mitre de Santiago del Estero es el retorno de Matías Muñoz. El volante central ya purgó su correspondiente fecha de sanción por acumulación de tarjetas y vuelve a estar bajo las órdenes del cuerpo técnico.
La habilitación de Muñoz le devuelve a Colón el equilibrio, la marca y la presencia física necesaria en la mitad de la cancha para afrontar una salida de visitante que siempre se presenta compleja en el norte del país. De esta manera, el DT recupera una alternativa de peso para diagramar la estrategia táctica del fin de semana.
La gestión del plantel de cara al Reducido
Con Colón ya firmemente instalado en los puestos de vanguardia y con el pasaje al Reducido prácticamente asegurado, cada partido de la fase regular empieza a jugarse con los dientes apretados. La recta decisiva de la Zona A no da tregua y la inteligencia para dosificar los esfuerzos físicos y cuidar a los jugadores condicionados será un factor clave.
El próximo domingo, por la fecha 33 del campeonato, el Sabalero afrontará una nueva final en Santiago del Estero. El gran desafío de Delfino será potenciar el funcionamiento colectivo con el regreso de Muñoz, mientras reza para que Bonansea y Castet terminen el partido limpios y disponibles para lo que sigue.







