El club brasileño ya inició gestiones para trasladar la revancha al Arena da Amazônia, luego de que la Justicia le denegara el uso del Maracaná. Las complicaciones logísticas que afrontaría el Xeneize.
El partido de vuelta de las semifinales de la Copa Libertadores podría mudar su escenario a un destino completamente inesperado y exótico. Ante las severas complicaciones judiciales para jugar en Río de Janeiro, la Secretaría de Estado de Deportes y Ocio del estado de Amazonas confirmó que Vasco da Gama consultó formalmente sobre la posibilidad de mudar su localía al Arena da Amazônia ante Boca.
El estadio, una de las joyas construidas para el Mundial de Brasil 2014, está ubicado en la calurosa ciudad de Manaos, en pleno norte profundo del territorio brasileño.
¿LA VUELTA DE LA SEMI SE DEFINE EN EL NORTE DE BRASIL? 🇧🇷
🏟️ La Secretaría de Estado de Deportes y Ocio del estado de Amazonas informó que Vasco da Gama consultó sobre la posibilidad de jugar en el Arena da Amazônia ante Boca
❌ Esto se debe a que la Justicia rechazó el pedido del club para disputar el encuentro en el Maracaná, aunque aún puede apelar
⏱️ Un vuelo chárter desde Buenos Aires a Manaos requiere aproximadamente cinco horas. En tanto, con una escala, puede demorarse hasta ocho horas.
— Diario Olé (@DiarioOle) October 5, 2026
El revés judicial que destrabó la mudanza
La sorpresiva gestión del conjunto carioca se activó luego de recibir un duro golpe institucional: la Justicia rechazó el pedido de Vasco da Gama para disputar el encuentro en el Estadio Maracaná. Si bien la dirigencia del club del «Almirante» todavía cuenta con instancias legales para apelar la medida y agotar los recursos para quedarse en Río, la opción de mudar el partido al norte del país comenzó a ganar fuerza como un sólido plan de contingencia.
Una logística que preocupa a Boca
El cambio de sede alteraría de forma drástica los planes de viaje y la preparación física del plantel de Boca. El Arena da Amazônia se encuentra a una enorme distancia geográfica de Buenos Aires, lo que desataría un verdadero dolor de cabeza logístico:
• Vuelo Chárter: Un vuelo directo contratado de forma privada requeriría aproximadamente cinco horas de viaje.
• Vuelo Comercial: En caso de realizar escalas obligatorias, el traslado total de la delegación xeneize podría demorarse hasta ocho horas.
A esto se le sumarían los rigores climáticos propios de Manaos, una región caracterizada por sus niveles extremos de humedad y temperaturas elevadas. Por el momento, en Boca miran de reojo las gestiones en Brasil mientras esperan una confirmación oficial de la Conmebol sobre las coordenadas definitivas del cruce que definirá al finalista de América.








