Franco Colapinto vivió una jornada sumamente frustrante en el circuito urbano de Marina Bay, luego de verse obligado a abandonar de manera prematura la carrera Sprint del Gran Premio de Singapur. El piloto argentino, que había logrado mantenerse fuera de peligro en una largada compleja por la pista mojada, sufrió un repentino desperfecto eléctrico en su monoplaza que lo dejó con las manos vacías.
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El incidente ocurrió apenas en el cuarto giro de la competencia corta. Mientras la carrera se encontraba neutralizada bajo el régimen de Auto de Seguridad debido a un accidente del británico George Russell, el Alpine A526 número 43 del piloto oriundo de Pilar perdió potencia por completo. De forma inesperada, la pantalla del dashboard del volante y los sistemas del coche sufrieron un «apagón» masivo, dejando al argentino detenido en la curva 14 de la pista sin ninguna posibilidad de continuar.
La escudería Alpine emitió posteriormente un comunicado en sus plataformas oficiales detallando que el inconveniente técnico se originó en el acumulador de energía (batería) del coche. Al tratarse de un problema eléctrico generalizado, el equipo perdió transitoriamente toda la comunicación por radio y la telemetría del monoplaza en tiempo real.
Afortunadamente para el piloto de Pilar, los mecánicos pudieron reemplazar la pieza defectuosa antes de la sesión de clasificación principal utilizando componentes de stock, lo que evitó que el piloto argentino reciba una penalización en la grilla de salida del domingo.








