La decisión de la Dirección Nacional de Arbitraje se produce tras el escándalo masivo protagonizado el fin de semana en el partido entre All Boys y Godoy Cruz por la Primera Nacional. En dicho encuentro, Lamolina sancionó un penal sobre la hora por una falta fuera del área; ante la ausencia de VAR en la categoría, los jugadores locales lo rodearon y le exhibieron la repetición de la jugada desde la pantalla de un teléfono celular (un polémico episodio bautizado como el «Celu-VAR»). Tras más de 20 minutos de interrupción y tumultos, el juez dio marcha atrás y cambió su fallo a tiro libre.
la entidad optó por «pararlo» y no asignarle ningún partido para el próximo fin de semana. En contraste, su juez asistente sí fue incluido en las planillas de la jornada.








