La relación entre Lando Norris y Franco Colapinto parece haber dejado atrás la polémica que se originó en el Gran Premio de Azerbaiyán de Fórmula 1. El piloto británico de McLaren volvió a referirse al argentino con un gesto de buena onda durante una transmisión en vivo y dejó en claro que las diferencias quedaron atrás.
El episodio ocurrió durante un streaming junto a Max Fewtrell, en el que Norris abrió sobres de figuritas de colección de la Fórmula 1. Cuando apareció la tarjeta de Colapinto, el actual campeón del mundo no dudó en reconocer al piloto de Alpine con una frase que rápidamente se viralizó: «Un buen amigo, Franco».
Además, cuando volvió a encontrar una figurita del argentino, Norris reaccionó con un afectuoso «Franquito», en una escena que fue interpretada como una nueva señal de que la relación entre ambos volvió a la normalidad.
Del enojo en Bakú a la reconciliación
El vínculo entre los dos pilotos había quedado en el centro de la escena después del Gran Premio de Azerbaiyán, cuando Colapinto protagonizó una maniobra que terminó en un accidente múltiple y dejó fuera de carrera al propio argentino, a su compañero Pierre Gasly y a Norris.
Tras el incidente, el británico expresó su enojo y cuestionó duramente la maniobra del piloto de Alpine. Incluso llegó a plantear que la FIA debía aplicar una suspensión de una carrera para este tipo de situaciones.
Sin embargo, con el paso de las horas, Norris revisó sus declaraciones y reconoció que se había excedido. El británico se comunicó en privado con Colapinto para pedirle disculpas y luego hizo pública su postura, al admitir que sus palabras habían sido inapropiadas y que las emociones del momento no justificaban su reacción.
Por su parte, el argentino también reconoció su responsabilidad en el accidente y explicó que había aceptado las disculpas de su colega.
Norris reafirmó su amistad con Colapinto
El gesto durante la transmisión en vivo volvió a demostrar que la relación entre ambos pilotos se mantiene en buenos términos. Antes de este episodio, Norris ya había destacado el vínculo que mantenía con Colapinto dentro del paddock de la Fórmula 1.
La escena también se produjo en un contexto marcado por los mensajes agresivos que algunos usuarios publicaron en redes sociales contra distintos pilotos tras el accidente. Tanto Norris como Colapinto quedaron involucrados en una controversia que trascendió lo ocurrido en la pista.
De esta manera, el británico volvió a dejar una señal pública de distensión y ratificó que el conflicto quedó atrás. Mientras ambos se preparan para afrontar los próximos compromisos de la temporada, el gesto de Norris reforzó la idea de que las diferencias surgidas en Bakú no modificaron de manera definitiva su relación personal.








