El empate 1-1 ante Independiente dejó una nueva escena de tensión en Racing Club. Al retirarse del campo de juego en el estadio Presidente Perón, Alfonso Pacha Espino respondió a los insultos de algunos hinchas con gestos hacia la tribuna y una secuencia que generó repercusión entre los simpatizantes de la Academia. Ante este escenario, la dirigencia sancionaría al futbolista con una multa económica.
Según informó TyC Sports, la dirigencia encabezada por Diego Milito resolvió imponerle una multa, aunque hasta el momento no se comunicaron el monto ni los detalles de la medida disciplinaria. La decisión llegó después de que las imágenes del cruce circularan durante la transmisión oficial y generaran repercusión entre los hinchas.
Espino también publicó un mensaje en sus redes sociales para pedir disculpas. El futbolista reconoció que actuó de manera equivocada, admitió que deberá aceptar las consecuencias y explicó que su reacción se produjo después de recibir agravios vinculados con su aspecto físico.
El episodio ocurrió al finalizar el clásico de Avellaneda, cuando Racing e Independiente igualaron 1-1 en el Cilindro. Los jugadores locales abandonaron la cancha bajo una lluvia de silbidos y reproches. En ese contexto, Alfonso Espino miró hacia una de las plateas, levantó su camiseta y exhibió el abdomen ante el público.
El gesto respondió, según relató el propio jugador después del partido, a insultos que había recibido durante la jornada. Antes del encuentro, mientras realizaba movimientos de entrada en calor, algunos simpatizantes le habían gritado “gordo”. Tras el pitazo final, el uruguayo contestó con una reacción que incluyó insultos antes de ingresar a la manga.
En su publicación, el defensor de 34 años reconoció que tuvo “un episodio feo” al final del clásico. “Quiero disculparme con toda la gente de Racing porque me equivoqué”, escribió en un mensaje dirigido a los simpatizantes y a la dirigencia. El jugador sostuvo que la frustración por el resultado influyó en su respuesta. También afirmó que no soportó una falta de respeto hacia su persona, aunque remarcó que eso no justificó su conducta. “Reaccioné mal, no hay dudas de eso”, admitió.
Espino señaló que quienes lo conocen saben que suele mantener una conducta respetuosa y afirmó que su intención fue competir y aportar al club desde su llegada. En el mismo descargo, expresó que la situación lo desbordó y pidió perdón a las personas a las que consideró haberles fallado. El uruguayo cerró su mensaje con una promesa deportiva:
dijo que continuará dando “todo y más” para colaborar con la recuperación del equipo. La sanción económica anunciada por la dirigencia será, de ese modo, la consecuencia institucional de una polémica que el propio futbolista aceptó públicamente.
Espino se incorporó a Racing en julio de 2026, procedente del Rayo Vallecano de España. Su llegada apuntó a cubrir el lugar que había dejado Gabriel Rojas en el lateral izquierdo, aunque su participación durante el semestre fue limitada. En el Torneo Clausura, el defensor disputó tres partidos, dos como titular, y acumuló 163 minutos. No marcó goles ni dio asistencias en esa competencia. Además, integró el banco de suplentes en otras diez ocasiones.
La Academia, con esta igualdad en el Clásico de Avellaneda, sigue relegado en la disputa por clasificar a los playoffs, al solamente ostentar 12 unidades y figurar en el puesto 13° de la Zona B, a siete de Barracas Central y Huracán, los últimos en clasificar a la siguiente fase del torneo. Además, con 33 puntos, figura en la parte baja de la Tabla Anual, sin chances matemáticas de ingresar a una competencia internacional.
Buenas tardes a todos. Ayer, al terminar el clásico, tuve un episodio feo en la cancha. Quiero disculparme con toda la gente de Racing porque me equivoqué y, por eso, asumo las consecuencias de lo que sucedió.
La gente que me conoce sabe cómo soy, siempre respetuoso. Por supuesto, el clásico era un partido que mis compañeros y yo queríamos ganar y por esa razón nos fuimos frustrados con la situación.
En ese clima no aguanté una falta de respeto hacia mi persona y reaccioné mal, no hay dudas de eso. Por eso quería pedir disculpas, porque soy una persona honesta, que deja la vida en el lugar en el que toque estar. Siempre fui así, autoexigente, con deseos de ganar siempre y competir.
Cuando decidí venir a Racing lo hice conociendo la grandeza del club y de su gente. A las personas a las que le fallé les pido mil disculpas con el corazón en la mano. La situación me desbordó y me dejé llevar por el enojo, pero juro que una calentura no me define como persona ni como profesional.
Ahora, como hice desde el momento en que llegué, voy a dar todo y más de mí donde me toque estar para ayudar a que Racing esté arriba, donde siempre debe estar.
Espero sepan entenderme. Asumo mi error y lo que me toca como consecuencia. Pero no quería dejar pasar más tiempo sin esta aclaración y mis sinceras disculpas con todos ustedes.








