El consumo argentino medido a través de los principales formatos comerciales volvió a exhibir resultados contrapuestos en agosto: supermercados y autoservicios mayoristas profundizaron sus caídas en las ventas reales, mientras los centros de compras registraron un repunte que todavía no revierte el balance negativo del año.
Los tres informes difundidos este jueves por el INDEC muestran que los supermercados vendieron 3,7% menos que en agosto de 2025. El organismo indicó que «el acumulado enero-agosto de 2026 presenta una disminución de 2,8% respecto a igual período de 2025». La serie desestacionalizada, que permite comparar meses consecutivos, cayó 0,8% frente a julio.
Para los autoservicios mayoristas, el INDEC consignó que «el índice de ventas totales a precios constantes muestra una disminución de 3,6% respecto a igual mes de 2025». En los primeros ocho meses del año, la baja acumulada fue del 2,9%, mientras que agosto registró una contracción mensual desestacionalizada de 1,2%.
Los shoppings mostraron otra evolución. Según la Encuesta nacional de centros de compras, «el índice de ventas totales a precios constantes muestra un aumento de 3,7% respecto a igual mes de 2025». También creció 3,3% mensual desestacionalizado, aunque la medición acumulada del año todavía muestra una caída de 1,2%.
La información se conoció un día después de que el EMAE de agosto reflejara una caída de 1,7% interanual de la actividad económica, con un retroceso del 3,5% en comercio mayorista, minorista y reparaciones. El INDEC advierte, no obstante, que las ventas de estas encuestas «no se deben considerar aisladamente como un indicador macroeconómico del consumo», cuya medición integral corresponde a las Cuentas Nacionales.
Modificaciones en las operaciones
Aunque ambos canales perdieron casi el mismo porcentaje de ventas reales, la relación entre facturación y ticket promedio muestra movimientos diferentes.
En supermercados, las ventas a precios corrientes sumaron $2,617 billones, 24,2% más que un año antes, mientras el ticket promedio llegó a $35.569, con un aumento del 15,8%. En los mayoristas, el informe registró $395.434 millones de facturación, un incremento nominal del 23,7%, y un ticket promedio de $47.067, 29% superior al de agosto de 2025.
Al relacionar ambas variables, las operaciones de los supermercados habrían crecido aproximadamente 7,3% interanual, mientras que las de los mayoristas habrían disminuido 4,1%. Son cálculos propios realizados sobre las cifras del INDEC, no variaciones de consumidores individuales.
El valor real promedio vendido por operación habría caído 10,2% en supermercados y permanecido prácticamente estable en mayoristas (+0,5%). Esto no permite afirmar que hubo un traslado de compradores de un formato a otro.
También cambian los medios de pago: las tarjetas de crédito representaron el 43% de la facturación de supermercados, frente al 26,8% en mayoristas. En estos últimos pesaron más el efectivo (24,8%) y otros medios, incluidos billeteras virtuales y códigos QR (32,7%).
Evolución dispar en los shoppings
En los centros de compras, las ventas nominales totalizaron $698.563 millones, 24,3% más que un año antes. Según los cuadros del INDEC, indumentaria, calzado y marroquinería concentraron el 31,4% del total; ropa y accesorios deportivos, otro 15%; y patios de comidas, alimentos y kioscos, el 18,9%.
Pero las tasas de variación fueron dispares. Diversión y esparcimiento encabezó los aumentos nominales con 62,8%; le siguieron ropa y accesorios deportivos (+36,4%) y patios de comidas (+28,1%). La indumentaria tradicional aumentó 17%, mientras que electrónicos, electrodomésticos y computación registró una caída de 4% incluso a precios corrientes.
La actividad que más creció porcentualmente no fue, sin embargo, la que más explicó el incremento total: diversión y esparcimiento aportó alrededor de 3,2 puntos porcentuales a la expansión nominal, frente a 5,7 puntos de indumentaria y 5,2 de gastronomía, según cálculos a partir de la facturación y las variaciones por rubro.
Impacto en empleos
Los informes registraron menos personal en los establecimientos relevados. En supermercados, la dotación fue de 95.355 ocupados, 4,5% menos que un año atrás. En autoservicios mayoristas, el personal descendió 6,8%, hasta 12.863 trabajadores. No se trata de un indicador sobre la totalidad del empleo comercial, pero sí de otra señal de debilidad en esos formatos.
Fuente: El Litoral








