La expectativa de Unión por recuperar a Lautaro Vargas para el inicio de la próxima temporada sufrió un duro revés. Cuando el lateral derecho se encontraba en pleno proceso de rehabilitación tras haber sido operado meses atrás por una rotura de ligamentos en su rodilla, una nueva intervención quirúrgica cambió por completo los planes y estiró considerablemente los plazos de su regreso.
Segunda entrada al quirófano por una pubalgia
En la previa del partido ante Vélez, se conoció una noticia que sorprendió a todos y que modificó radicalmente el panorama: el defensor debió someterse a una cirugía por una pubalgia. La novedad, que hasta el momento se había mantenido en estricta reserva, fue confirmada por el propio futbolista. «A mitad de año (de 2027) recién vuelvo, me operaron de pubalgia», según informó Diez en Deportes.
Un doble proceso de rehabilitación
Esta segunda entrada al quirófano representa un contratiempo mayúsculo para el juvenil, quien ahora deberá sumar un nuevo proceso de postoperatorio y rehabilitación a la extensa recuperación que ya venía transitando. Lo que inicialmente se perfilaba como una vuelta cercana para el comienzo del nuevo torneo, terminó convirtiéndose en un camino mucho más largo y con nuevos obstáculos.
El impacto en el armado del plantel tatengue
Para el cuerpo técnico y la dirigencia del Tatengue, este escenario altera de forma directa la planificación del plantel para el próximo semestre. Al saber que Vargas no estará disponible durante una parte importante del año, la estructura deportiva se verá obligada a buscar alternativas en el mercado o afianzar las variantes actuales en el lateral derecho, sector donde hoy compiten Juan de Dios Pintado y Tobías Rubio. Con este panorama, Unión se verá forzado a tener paciencia y esperar hasta mediados de 2027 para volver a ver al defensor en las canchas.








