La Fórmula 1 generó dudas tras la pretemporada por el impacto del nuevo reglamento técnico. Max Verstappen y Lewis Hamilton cuestionaron el manejo de los autos y el foco en la gestión de la energía eléctrica.
El cambio principal está en las unidades de potencia, ahora con un 50 % de generación eléctrica. Esto obliga a administrar batería durante la vuelta. Cuando se agota la carga, el auto queda con la mitad de la potencia del motor. También se incrementó el uso del “lift and coast”, levantar antes de frenar para recuperar energía.
Además, la categoría eliminó el DRS y lo reemplazó por un sistema de impulso eléctrico para facilitar sobrepasos. El modo se activa cuando un piloto está a menos de un segundo del rival y libera potencia extra, con diferencias de velocidad que podrían superar los 40 km/h.
Las pruebas en Barcelona y Baréin dejaron sensaciones mixtas. Desde la organización, Stefano Domenicali pidió calma y aseguró que se evaluarán ajustes si es necesario.
El nuevo reglamento se estrenará en el Gran Premio de Melbourne, donde se verá el impacto real en el asfalto.
