La Selección Argentina de básquet dio otro paso hacia el sueño continental. En una noche de máxima intensidad en Managua, los dirigidos por Pablo Prigioni vencieron con autoridad a Canadá por 83 a 73 y se metieron en la gran final de la AmeriCup 2025. El rival será Brasil, el mismo con el que se midió en la final de Recife 2022.
El equipo nacional salió con decisión desde el salto inicial. Con una defensa asfixiante y gran efectividad desde el perímetro, Argentina se adueñó del ritmo y del marcador con un parcial de 11‑0 que dejó sin reacción al conjunto canadiense.
Dominio desde el arranque
El primer cuarto terminó 24‑9, reflejo del despliegue defensivo y del nivel colectivo argentino. Vildoza marcó el rumbo con su habitual liderazgo y contundencia: sumó 26 puntos y 6 asistencias, con triples clave en los pasajes más calientes del encuentro. A eso le sumó un demencial 7/9 en tiros de tres.
Gonzalo Corbalán aportó un doble‑doble con 12 puntos y 10 rebotes, y Juan Fernández volvió a ser un bastión en la pintura con 11 unidades, 5 rebotes y 3 tapas. También hubo minutos importantes de Juampi Vaulet y el joven Alex Negrete, claves para sostener la intensidad física en ambos lados de la cancha.
Canadá reaccionó, pero no alcanzó
En el tercer cuarto, Canadá intentó acortar distancias con las ráfagas de Mfiondu Kabengele y Jahcobi Neath. Sin embargo, la experiencia argentina se impuso en cada cruce, y un nuevo parcial favorable (22‑16) amplió la brecha a 22 puntos.
Aunque en el último cuarto los canadienses descontaron y limaron la diferencia, nunca pusieron en riesgo real la victoria de la Albiceleste, que cerró el partido con autoridad.
Final soñada ante Brasil
Brasil, en la otra semifinal, sorprendió a Estados Unidos y lo venció 92‑77 con un último cuarto demoledor (34‑9). El clásico sudamericano será la final de este domingo, desde las 21:10, en la capital nicaragüense.
Argentina irá por su séptima corona continental y la defensa del título conseguido en Recife. La rivalidad histórica con Brasil promete una definición vibrante.
