El clima político y deportivo en Santa Fe no da tregua. Después de la polémica por la aparición de una bandera de grandes dimensiones en la tribuna Norte durante el último partido de Colón frente a San Miguel, el Ministerio de Seguridad de la provincia tomó cartas en el asunto, enfocando la lupa sobre quienes debían garantizar el control.
Según fuentes exclusivas en «ADN Gol», la noticia del día tiene dos aristas centrales que sacuden el tablero:
1. La sanción a Colón no se negocia: Pese a los intentos por flexibilizar las medidas vigentes, las autoridades habrían confirmado que la modificación de la sanción no está en los planes inmediatos. La decisión se mantiene firme, dejando en claro que el episodio de la bandera solo agravó la situación del club ante los organismos de control. Por ende la hinchada va a tener prohibido el ingreso de banderas, bombos u otro elemento y se va a seguir investigando a fondo para tratar de aclarar quiénes son los responsables de ingresar esa bandera.
2. Investigación interna en la Fuerza: Lo más relevante de las últimas horas es el giro en la investigación. Ya no solo se busca identificar a los hinchas que ingresaron el trapo; ahora el foco está puesto en el accionar policial. Internamente, se ha iniciado un proceso para determinar quiénes permitieron, por acción u omisión, que un bulto de tal magnitud atravesara los anillos de seguridad en la Popular Norte frente a las narices de los efectivos.

El dato que desmiente el relato
Mientras el discurso oficial de las últimas horas intentaba minimizar el hecho, la presión de las evidencias (incluyendo material fotográfico que circuló con fuerza en las redes y medios locales) obligó a las autoridades a admitir que el sistema falló. La pregunta que recorre los pasillos del Ministerio es claro: ¿Hubo negligencia o connivencia?
Por el momento, el hermetismo es total, pero la orden es avanzar hasta las últimas consecuencias para determinar qué efectivos estaban a cargo de esa zona específica de ingreso.