En la antesala de una nueva jornada decisiva, Ezequiel Medrán analizó en LT9 la importancia estratégica de la localía y el impacto emocional que genera el «Cementerio de Elefantes». Para el director técnico, el ambiente en Santa Fe es un factor que no se puede ignorar, destacando que jugar con el apoyo del público sabalero “es hermoso” por el marco único que brinda la categoría.
La exigencia de la tribuna
El entrenador reconoció que la atmósfera que rodea al campo de juego es una de las más intensas del fútbol argentino. Según su visión, la presión de las gradas es un motor que obliga a los jugadores a dar un plus físico y mental en cada jugada: “El estadio de Colón te lleva al límite. La gente transmite una pasión increíble, exige al máximo”, explicó Medrán sobre el clima que se vive en cada presentación de local.
El manejo de las emociones
Sin embargo, el cuerpo técnico sabe que ese fervor popular puede convertirse en un arma de doble filo si el equipo no logra abstraerse en los momentos críticos. El desafío, según el DT, pasa por la inteligencia emocional del plantel para procesar el murmullo de la tribuna cuando el gol no llega: “Tenemos que aprender a convivir con esa exigencia para no caer en la ansiedad”. Para el estratega, lograr ese equilibrio es vital para que el aliento sea una ventaja competitiva y no un factor de desorden táctico.
Un mensaje para el hincha
Finalmente, Medrán se mostró empático con el sentimiento del simpatizante rojinegro y la urgencia por conseguir resultados que aseguren el objetivo del ascenso. Al ser consultado sobre el clima de impaciencia que a veces rodea al club, fue frontal: “Entiendo la ansiedad”, admitió con sinceridad. No obstante, remarcó que el equipo debe refugiarse en la disciplina interna para no perder el rumbo: “Nuestra calma está en el trabajo, la dedicación y el compromiso diario”, sentenció para cerrar su análisis.
