El triunfo de Colón ante Patronato en Paraná no fue una victoria más. Significó romper una pesada racha de ocho meses sin sumar de a tres en condición de visitante, un estigma que perseguía al plantel y que finalmente logró sacudirse. Tras un primer tiempo discreto, el equipo mostró su mejor cara en el complemento, logrando una solvencia colectiva que incluso pudo haber derivado en una goleada más abultada.
Con este envión anímico, el Sabalero ya pone la mira en el compromiso del próximo sábado frente a San Miguel. Sin embargo, el buen rendimiento mostrado en la etapa complementaria en Paraná le plantea un interrogante táctico a Ezequiel Medrán: ¿es momento de tocar el equipo o conviene ratificar la confianza a los mismos once que trajeron los tres puntos?
La incógnita principal se centra en la mitad de la cancha. Ante Patronato, el entrenador sorprendió al alinear por primera vez un «triple 5» conformado por Federico Lértora, Ignacio Antonio y Matías Muñoz. Este esquema le otorgó al equipo una solidez defensiva y un control del eje central que fueron determinantes para dominar el partido, pero queda la duda de si es la apuesta ideal para jugar en Santa Fe, donde la exigencia de la localía suele pedir mayor vértigo ofensivo.
En este sentido, Medrán analiza si mantiene ese bloque de contención o si resigna a uno de los volantes de marca para sumar piezas en el ataque. Si decide arriesgar, los nombres de Lucas Cano, como referencia de área, o Darío Sarmiento, para aportar desequilibrio individual por las bandas, asoman como las alternativas más lógicas para acompañar el circuito de juego.
Por fuera de esa duda puntual en el círculo central, el resto de la estructura parece estar definida. Las alarmas que se encendieron durante el último partido por las salidas de Leandro Allende e Ignacio Lago quedaron desactivadas: ambos futbolistas se encuentran en óptimas condiciones físicas y trabajaron a la par del grupo, por lo que serán titulares el sábado.
Así, con casi todas las fichas en su lugar, Colón buscará revalidar lo hecho en Paraná y empezar a hacerse fuerte definitivamente ante su gente.






