En una charla íntima desde el Predio 4 de Junio, Ezequiel Medrán analizó el impacto emocional de dirigir al Sabalero. Más allá de la táctica, el DT destacó la importancia de la sinergia entre el plantel y el público en este proceso de reconstrucción: «Nosotros que tuvimos la suerte de estar en lugares de élite, esto es maravilloso… uno quiere disfrutar esto, la manera que competimos, a estadio lleno».
El estadio como motor de adrenalina
Para Medrán, la presión de las tribunas es un combustible positivo para sus jugadores. Tras el reciente apoyo recibido, el entrenador valoró la madurez de la grada: «El otro día el equipo termina empatando de local y hubo un reconocimiento de la gente… la gente acompaña, la gente apoya, la gente cree». El técnico subrayó que «la gente ayuda mucho, el público de Colón», permitiendo que el equipo se sienta a la altura en la parte emocional.
La pasión santafesina en el día a día
Fuera del campo, Medrán percibe una «ilusión muy grande» en cada rincón de la ciudad. El DT agradeció «la generosidad del hincha a pedirte una foto, de acompañarte, de estar», definiendo el ambiente como algo «tan pasional, tan futbolero» que le genera una «gran responsabilidad». Esta conexión diaria refuerza su compromiso: «Estoy feliz en el club, estoy feliz de cómo está trabajando la directiva».
El camino al objetivo final
Respecto al ansiado ascenso, el entrenador enfatizó la necesidad de «disfrutar, sufrirlo, convivirlo junto con el hincha» para lograr «calmar esa ansiedad» en un torneo que define como largo. Su meta final es que el equipo sea un fiel reflejo de su gente, logrando «jugar cada pelota como si fuera la última» para llevar nuevamente a Colón a la máxima categoría.
