El presente de Colón en la Liga Argentina de Básquet es crítico y trasciende lo deportivo. La reciente caída frente a Villa San Martín detonó un conflicto latente: el plantel profesional decidió paralizar los entrenamientos hasta que se regularicen sus salarios. Esta medida es el resultado de un desgaste institucional que lleva meses afectando al grupo.
Más allá de lo económico, los jugadores denuncian falencias básicas en el día a día, como problemas de alimentación, deficiencias en las viviendas asignadas y una logística deficiente, ejemplificada en viajes agotadores realizados el mismo día del partido. En este contexto de precariedad, el equipo lucha por no quedar en el fondo de la Conferencia Norte, enfrentando una presión institucional que pone en riesgo el resto de la temporada.
El comunicado del plantel
