El encuentro entre Godoy Cruz y All Boys quedó envuelto en una fuerte polémica por una decisión del árbitro Nicolás Lamolina, quien sancionó un penal para el conjunto mendocino por una infracción de Iván Zafarana que los futbolistas del Albo reclamaron que había sido fuera del área.
La decisión desató un escándalo dentro del campo de juego. Los jugadores de All Boys protestaron de manera enérgica contra el árbitro y el reclamo fue escalando hasta que ingresaron a la cancha integrantes del cuerpo técnico y otros miembros del plantel para manifestar su disconformidad con el fallo.
Uno de los momentos más llamativos se produjo cuando el capitán de All Boys ingresó al terreno de juego con un celular para intentar mostrarle a Lamolina imágenes de la acción y convencerlo de que la infracción se había cometido fuera del área.
La tensión fue creciendo y el partido permaneció detenido durante aproximadamente diez minutos, mientras los futbolistas y el cuerpo técnico del conjunto visitante insistían con sus reclamos. La determinación arbitral generó un clima de máxima incertidumbre en un encuentro que quedó marcado por la controversia.
El foco de la discusión estuvo puesto en la ubicación de la infracción de Zafarana y en si correspondía sancionar penal o tiro libre. La protesta de All Boys reflejó la indignación del equipo ante una decisión que consideró perjudicial.
Así, el arbitraje de Nicolás Lamolina quedó en el centro de la escena durante un partido atravesado por la tensión y los reclamos, con una interrupción prolongada que alteró el desarrollo normal del encuentro.
