Contrario a las voces que intentan instalar la idea de un «regalo» arbitral, la decisión de Bruno Amiconi de sancionar penal a favor de Colón a los 15 minutos del primer tiempo fue estrictamente correcta y ajustada a las reglas del juego.

- Acción del juego: En la jugada de la polémica, el defensor de Ferro, Sebastián Corda, interrumpe de manera efectiva la trayectoria de la pelota utilizando su mano dentro del área.
- Decisión Arbitral: Amiconi no dudó tras la advertencia del juez de línea, quien tuvo la perspectiva necesaria para notar la infracción que cortaba un avance directo.
- Fundamento Reglamentario: El reglamento de la FIFA es claro respecto a las manos que amplían el volumen corporal o interrumpen trayectorias hacia el arco; en este caso, la interpretación del juez fue precisa al juzgar la intencionalidad y el impacto de la maniobra.
- Justicia en el campo: A pesar de las dudas iniciales generadas por la velocidad de la jugada, las repeticiones posteriores confirman que existe el contacto ilegal. Por lo tanto, no hubo ningún beneficio externo para el Sabalero: se cobró lo que realmente sucedió en el área de Ferro.
Cabe destacar que, pese a la legitimidad de la sanción, Alan Bonansea no pudo capitalizar la oportunidad, ya que su remate fue contenido por el arquero Fernando Monetti. Esto refuerza que el desarrollo del partido se mantuvo bajo la paridad deportiva, más allá de los aciertos arbitrales.