Tras el caldeado final del 0 a 0 entre All Boys y Colón en el Islas Malvinas, el árbitro del encuentro protagonizó un cruce fuera de libreto con los futbolistas del conjunto de Floresta.
Un clima enrarecido por los fallos arbitrales
El pitazo final de Juan Pafundi en Floresta estuvo lejos de llevar tranquilidad. Tras los reclamos enardecidos de futbolistas como el capitán Hernán Grana —a raíz de dos jugadas anuladas que desataron la furia del Albo—, la temperatura subió en los pasillos e inmediaciones del terreno de juego.
Sin embargo, lo que parecía una habitual protesta de vestuario terminó escalando a un nivel insólito e impropio para la máxima autoridad de un partido de la Primera Nacional.
La provocación que encendió la mecha
Según se reveló tras el encuentro, en medio del amontonamiento, empujones y gritos cruzados, el propio Pafundi desafió a los futbolistas de All Boys con una frase desatada:
«Me paro de manos con cualquiera», habría lanzado el juez frente al asombro e indignación de los presentes.







