En una temporada marcada por las dificultades, Colón logró respirar aliviado. Al igual que en la campaña anterior, el «Sabalero» debió batallar en la zona baja de la tabla, pero finalmente consiguió el objetivo de mínima: mantener su lugar en la segunda categoría del básquet nacional.
A diferencia de la edición pasada, este torneo no contó con la instancia de playout (serie por el descenso), por lo que la lucha fue una carrera de resistencia para evitar el último puesto. La tranquilidad para el equipo santafesino llegó de manera anticipada, ya que Huracán de Las Heras (Mendoza) quedó matemáticamente sin chances de abandonar la última colocación, condenando al conjunto mendocino al fondo de la tabla.
Festejo y despedida en el Roque Otrino
Este viernes, a través de sus redes sociales, la institución celebró la continuidad en la categoría. En el mensaje, el club destacó el esfuerzo del plantel y del cuerpo técnico encabezado por Leandro Spies, quienes trabajaron bajo presión para conservar la plaza profesional.
El destino quiso que, casualmente, el próximo rival sea el equipo que marcha último. Este sábado, Colón recibirá a Huracán de Las Heras en el gimnasio Roque Otrino, en lo que será el último partido de la temporada ante su gente. Se espera un clima de desahogo y reconocimiento para un grupo que, pese a los altibajos, cumplió con la premisa de la permanencia.
