Con solo tres días de recuperación para los octavos de final ante San Lorenzo, la idea del cuerpo técnico es plantar un mix ante Carabobo, con mayoría de suplentes.
Después de calificar de «malísima» la actuación de River en la derrota contra Atlético Tucumán, Eduardo Coudet buscará cambiar el chip dentro del plantel para encontrarle esa vuelta de tuerca a un ciclo que por ahora sigue sin rumbo futbolístico. En pleno tramo decisivo de la temporada, con la doble competencia en su esplendor, el cuerpo técnico empieza a diagramar el once para visitar a Carabobo y el plan inicial contempla un mix entre titulares y suplentes.
Si bien la cita del jueves lo medirá ante el escolta del Grupo H, en lo que se perfila como un partido clave para las aspiraciones de clasificación del Millonario, el cuerpo técnico entiendo que, acomodado en la cima tras el triunfo con Bragantino, la prioridad a esta altura son los octavos de final del Apertura ante San Lorenzo.
Al ser un clásico mata-mata y en un contexto caldeado por el irregular presente del equipo, el Chacho es consciente de que el duelo eliminatorio contra el Ciclón puede ser un punto bisagra del que no puede salir golpeado. En ese sentido, internamente la idea que se baraja ante de partir a Venezuela es plantar un equipo que cuide a varias piezas clave y sea mayormente alternativo.
Como solo habrá tres días de descanso hasta el cruce de octavos en el Monumental, puertas adentro no quieren arriesgar y administrarán las cargas, sobre todo de aquellos que vienen de jugar ante el Decano, como los casos de Marcos Acuña, Aníbal Moreno, Ian Subiabre y Facundo Colidio, entre otros.
Ya recuperados de la lesión, Fausto Vera y Sebastián Driussi son nombres fuertes que podrían sumar algunos minutos en la Copa Sudamericana para llegar con ritmo y apuntar a la vuelta a la titularidad al cruce de octavos del campeonato doméstico, considerado como el objetivo inmediato del semestre. De todas formas, con las prácticas del martes y el miércoles habrá mayores certezas.
