Hace ya un largo tiempo que los futboleros le perdieron el rastro a Brian Fernández. Su última aparición había sido en junio pasado, con la camiseta de Talleres de Remedios de Escalada. Una etapa que duró apenas cuatro partidos, con un gol incluido, y concluyó tras una serie de lesiones y faltazos a las prácticas. Ahora, con el anhelo de relanzar una vez más su carrera, fue presentado como nuevo refuerzo en el fútbol uruguayo.
Su nuevo desafío a los 34 años será en Fénix, de la segunda división, que le dio una cálida bienvenida a pura cumbia. “A los cracks se los presenta con Los Nota Lokos de fondo”, escribió el club charrúa y compartió un video con sus mejores momentos dentro de una cancha.
La trayectoria de Brian, hermano de Leandro, Uvita, Juan Cruz y Tomás, todos futbolistas profesionales, tuvo numerosos altibajos. Nadie podrá dudar de su talento inagotable, pero los problemas de adicciones coartaron su nivel desde hace ya varios años y no le permitieron encontrar la regularidad en ningún club.
Después de su explosivo arranque en Defensa y Justicia, donde hizo gala de su desequilibrio y su potencia a la hora de pisar el área, el atacante pegó el salto a Racing, pero al poco tiempo dio positivo en un control antidoping y fue suspendido por un año y medio. A partir de ese momento fue desfilando por distintos equipos que prometían contenerlo y sacar su mejor versión futbolística.
Así pasó por Sarmiento, Metz de Francia, Unión La Calera (donde tuvo un semestre intratable, con 11 goles y cuatro asistencias en 12 partidos), Necaxa (también se destacó con 18 gritos y cinco asistencias en 32 encuentros), Portland Timbers (15 tantos y dos asistencias en 23 presentaciones), Ferro (14 festejos y tres asistencias en 30 fechas), Deportivo Madryn, Colón, Morelia, Almirante Brown (su técnico Daniel Bazán Vera lo llevó a vivir a su casa) y Talleres RE, que a mediados de 2025 informó que estaba “desaparecido”, una versión que el propio jugador desmintió en sus redes sociales.
A pesar de algunos intentos en Remedios de Escalada por reincorporarlo, Fernández no volvió a presentarse y aseguró: «No estoy desaparecido. Estoy bien y con mi familia». Además, agregó que habló «bien con la gente del club y ellos también hablaron con mi familia» y remató con que «esta vez no es el caso de lo que todos piensan», en relación a su lucha contra las adicciones que lo marginó reiteradas veces de otros conjuntos, sino que su alejamiento se debió a que tuvo «un encuentro con el jefe de la barra del club».
Esta temporada 2026 lo encontrará del otro lado del charco, más precisamente en Barrio Capurro. Un refuerzo de jerarquía para pelear por el ascenso a la máxima categoría, aunque en en sus primeros días el cuerpo técnico de Fénix lo evaluará física y futbolísticamente debido a su largo parate.







