¡El fútbol tiene un nuevo rey y la corona se queda en Londres! En una noche que desbordó mística en el MetLife de New Jersey, el Chelsea de Enzo Fernández se sentó en el trono del primer Súper Mundial de Clubes tras pasarle por encima a un PSG que, hasta hoy, parecía invencible.
Fue un auténtico baile. Los «Blues» no solo ganaron, sino que humillaron al multicampeón de Europa con un 3-0 que se quedó corto. Cole Palmer frotó la lámpara dos veces y Joao Pedro puso la estocada final para liquidar la historia antes de que los equipos se fueran al descanso. El Chelsea venía avisando: despachó al Inter, al Atlético y al Real Madrid marcando cuatro o cinco goles por partido. Una locura total.
La nota agridulce para nosotros fue la salida de Enzo Fernández. El «Motorcito» fue titular y manejó los hilos mientras estuvo, pero a los 15 del complemento tuvo que pedir el cambio por unas molestias físicas. Igual, lo de Enzo ya roza lo irreal: nació para jugar finales. Entre la Selección y el Chelsea, el tipo no para de dar vueltas olímpicas; venía de ganar la Conference y ahora se cuelga la del mundo. ¡Está intratable!
El final fue bien de «potrero» de alto vuelo. El PSG terminó desquiciado: Joao Neves se fue expulsado por una agresión insólita (¡le tiró del pelo a Cucurella!) y, apenas terminó el partido, se armó un tole-tole en el césped. ¿El protagonista? Un Luis Enrique totalmente sacado, empujando rivales y buscando pelea. Se ve que al DT español no le sentó nada bien el «correctivo» táctico que le dieron en la cancha.