San Lorenzo retomó este martes los entrenamientos luego de la derrota ante Huracán, un resultado que impactó fuerte en el plantel y marcó el cierre de una semana compleja. Tras el traspié en el Ducó, el equipo ya piensa en Unión, su próximo compromiso en el Torneo Apertura.

La jornada contó con una visita dirigencial: el presidente del club estuvo presente en el entrenamiento y mantuvo charlas tanto con los jugadores como con el entrenador Damián Ayude, en un contexto de respaldo puertas adentro luego del golpe sufrido en el clásico.
El Ciclón había comenzado el campeonato con una derrota ante Lanús, pero luego encadenó dos triunfos consecutivos que habían generado expectativas de cara al cruce con Huracán. Sin embargo, el equipo no estuvo a la altura, volvió a perder en Parque Patricios, estiró a nueve años la racha sin ganar en el Tomás Adolfo Ducó y profundizó una seguidilla negativa ante su clásico rival, que en el último tiempo se volvió un obstáculo recurrente.
De cara al partido frente a Unión, Ayude cuenta con una sola baja confirmada entre los habituales titulares: Jhohan Romaña, quien se encuentra lesionado y no llegará al encuentro. A partir de ahí, el cuerpo técnico analiza alternativas en la defensa, con la posibilidad de que Gregorio Rodríguez ingrese desde el arranque o que Guzmán Corujo se meta en la zaga central, desplazando a Herrera al lateral derecho. Entre hoy y mañana comenzarán a verse los primeros indicios del once que intentará recuperarse en Santa Fe.
En cuanto al mercado de pases, San Lorenzo sigue en la búsqueda de un delantero, un pedido expreso del entrenador. Por el momento no hay nombres definidos ni negociaciones avanzadas, y las posibilidades aparecen limitadas en esta etapa.