Guillermo Hoyos fue presentado como nuevo entrenador de Inter Miami y, en su primera conferencia, puso el foco en su relación con Lionel Messi. El DT argentino, que reemplaza a Javier Mascherano, habló de su vínculo con el capitán y dejó en claro que dirigirlo es “una bendición”, aunque también una enorme responsabilidad.
Hoyos, que conoce a Messi desde las categorías formativas del Barcelona, no esquivó el tema central y explicó cómo maneja ese lazo personal dentro del vestuario. “La amistad no se negocia”, aseguró, aunque enseguida marcó los límites: “Eso no significa que todos los días podamos estar encima de él. Hay que respetar la privacidad y ser prudentes”. En la misma línea, describió lo que significa contar con el rosarino: “Estar con el mejor jugador de la historia es algo extraordinario. Estoy muy agradecido”.
Más allá del vínculo afectivo, el entrenador dejó una definición futbolera que marca su postura: “Tener al mejor jugador de la historia exige salir a ganar en todas las canchas. Es una forma de vivir, más que de jugar”. Un mensaje claro sobre la ambición que pretende imprimirle a un equipo que ya cuenta con figuras de peso.
En cuanto a la salida de Mascherano, Hoyos evitó la polémica y optó por el reconocimiento. “Son decisiones personales. Masche dio muchísimo, nos dejó un título y un gran respeto por su trabajo”, expresó, valorando el ciclo anterior antes de enfocarse en su propio proyecto.
Sobre su idea de juego, el flamante DT remarcó que no habrá borrón y cuenta nueva: “Nadie arranca de cero. Hay una historia que respetar”. A partir de ahí, planteó los ejes de su ciclo: intensidad, posesión y crecimiento colectivo. “Es un plantel maravilloso. Vamos a tratar de potenciar lo que ya existe”, explicó, con una clara influencia del estilo Barcelona que marcó su formación.
Por último, dejó una frase que resume su visión del club: “Hoy Inter Miami está entre los mejores equipos del mundo”. Con Messi como bandera y una relación que combina cercanía y respeto, Hoyos inicia un nuevo ciclo con una exigencia tan clara como inevitable: ganar.
