En un arranque del Torneo Apertura 2026 atravesado por la irregularidad de los equipos más poderosos del país, Independiente encontró un argumento concreto para ilusionarse: es el único de los cinco grandes que todavía no perdió.
El triunfo 1-0 frente a Platense, con el gol de Montiel, no solo significó la primera victoria en el certamen, sino también la consolidación de un inicio que, si bien había estado marcado por tres empates consecutivos, nunca puso en riesgo el invicto. Ese detalle, en un campeonato que recién comienza, empieza a tomar valor.
El comienzo no había sido del todo convincente. Las igualdades generaron cierto murmullo en Avellaneda y dudas en torno al funcionamiento. Sin embargo, el equipo mostró orden y una estructura defensiva sólida que le permitió sumar en cada presentación. La victoria ante el Calamar terminó de transformar esa racha en un punto de partida más optimista.
El contraste con el resto de los grandes refuerza el dato. River ya sufrió una caída, Boca y San Lorenzo acumulan más de una derrota y Racing tuvo un arranque especialmente adverso, con tres traspiés en las primeras fechas. En ese escenario, el Rojo quedó como el único que logró sostenerse sin caídas.
Claro que el invicto por sí solo no define campeonatos, pero sí construye confianza. En un torneo largo y parejo, mantenerse firme desde el comienzo puede marcar una diferencia anímica y competitiva. Independiente, al menos por ahora, se aferra a ese registro para proyectarse con ambición.






