El gobierno de China reclamó este domingo que Estados Unidos “libere inmediatamente” a Nicolás Maduro y a su esposa, y que desista de cualquier intento de “derrocar al gobierno de Venezuela”. El pedido fue realizado a través de un comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Desde Pekín calificaron la detención del mandatario venezolano como una “clara violación del derecho internacional” y denunciaron una grave vulneración de la soberanía venezolana. Además, expresaron su “profunda conmoción” por el uso de la fuerza y advirtieron que la situación representa una amenaza para la paz y la estabilidad de América Latina y el Caribe.
La postura china se sumó a las condenas de otros países de la región y del mundo, que cuestionaron la operación encabezada por Estados Unidos y reclamaron una respuesta de la comunidad internacional.







