La Casa Blanca aseguró que la reciente liberación de presos en Venezuela, la primera desde la destitución de Nicolás Maduro, se logró gracias a la “influencia” del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Así lo afirmó la subsecretaria de prensa Anna Kelly, quien sostuvo que se trata de un ejemplo de cómo el mandatario “está utilizando al máximo su poder para hacer lo correcto para el pueblo estadounidense y el venezolano”.
En la misma línea, el secretario de Estado Marco Rubio explicó que la estrategia de Washington apunta a una transición política ordenada, con foco en la estabilización del país y el control económico para evitar un escenario de caos.
Trump, por su parte, ratificó que Estados Unidos mantendrá un fuerte control sobre el negocio petrolero venezolano y aseguró que la reconstrucción del país se hará “de una forma muy rentable”. Además, dejó abierta la duración de la supervisión estadounidense al afirmar que se extenderá “mucho más tiempo” de lo inicialmente previsto.
Mientras tanto, datos de seguimiento marítimo indican que buques contratados por Chevron ya transportan crudo venezolano hacia puertos de Estados Unidos, en medio de un contexto político que mantiene en vilo tanto a la región como a los mercados energéticos.







