El defensor evoluciona mejor de lo esperado tras la operación y su progreso le abre una ventana a Marcelo Gallardo de cara al tramo fuerte del semestre.
La evolución de Germán Pezzella empieza a traer alivio en River. A casi seis meses de la lesión que sufrió ante Independiente, el 9 de agosto pasado, el defensor muestra una recuperación muy positiva y en el cuerpo técnico ya manejan un escenario optimista para su vuelta a las canchas, que podría darse durante marzo si se mantienen los tiempos previstos.
Si bien el regreso competitivo todavía no es inmediato, la progresión del zaguero es alentadora para el momento del postoperatorio en el que se encuentra. Incluso antes del receso de fin de año había comenzado con ejercicios livianos y, desde el inicio de la pretemporada en el River Camp, sostiene un plan de trabajos progresivos que incluye transiciones físicas y exigencias controladas sobre la pierna afectada.
Todo el proceso se desarrolla de manera diferenciada y bajo un seguimiento permanente del cuerpo médico. En ese contexto, el contacto con la pelota cumple hoy un rol clave, especialmente desde lo anímico, mientras avanza una rehabilitación que todavía exige paciencia y disciplina. Por delante, restan meses de trabajo antes de pensar en el alta competitiva definitiva.
En Núñez destacan que el estado actual del defensor es muy bueno y que no hubo retrocesos en ninguna de las etapas del tratamiento, un dato fundamental para proyectar su regreso con cautela. Gallardo, que sigue de cerca cada evolución, sabe que recuperar a Pezzella en plenitud sería una pieza importante para reforzar la última línea en un año cargado de competencia.
