El triunfo agónico de Rosario Central ante Sarmiento de Junín por 2-1 en el Gigante de Arroyito dejó mucha bronca en el equipo visitante. Tras el encuentro correspondiente a la 15° jornada del Torneo Apertura, Pablo Magnín apuntó directamente contra el arbitraje de Andrés Merlos y cuestionó las decisiones que se tomaron en el tramo final del partido en el cual agregó 12 minutos añadidos, una rareza en nuestro fútbol.
“Estas cosas dan ganas de dejar de jugar al fútbol. Ya nos pasó lo mismo con este árbitro y ahora contra los amigos del poder de arriba (por el vínculo de Central con la AFA)”, disparó el delantero una vez finalizado el encuentro, visiblemente molesto por el desarrollo del cierre del partido y el tiempo agregado que terminó siendo determinante para el resultado.
Un antecedente similar que involucró a Merlos ocurrió en octubre del año pasado, cuando dirigió también el cruce entre el Canalla y el equipo de Junín. Aquel encuentro terminó 1-0 a favor de los rosarinos gracias a un penal convertido en los minutos finales, pero quedó marcado por un episodio de tensión: un hincha local ingresó al campo de juego y llegó a tomar del cuello al árbitro por la medida que había tomado con la pena máxima, situación que obligó a la rápida intervención de la policía para separarlo y controlar el incidente.
Vale mencionar que anoche, el referí no adjudicó una roja por una agresión a Diego Churín y en ningún momento paró el partido cuando este estaba lastimado con sangre. Adicionó minutos de más y para darle el broche de oro a la noche, no dejó patear el último córner a Sarmiento que buscaba el empate.
Alejo Véliz había abierto el marcador cerca del final del primer tiempo para el local, mientras que Jonathan Gómez igualó para Sarmiento en el complemento. Cuando parecía que el empate estaba sellado, Vicente Pizarro apareció en el tiempo adicional para marcar el gol del triunfo del conjunto rosarino.
La polémica se centró en el tiempo de adición. Merlos había otorgado inicialmente seis minutos, pero luego sumó más tiempo debido a interrupciones: primero por un golpe que dejó en el suelo a Diego Churrín tras un choque con Gastón Ávila y más tarde por otro choque entre Pizarro y Santiago Salle. Con esos agregados, el encuentro se extendió hasta los 12 minutos adicionales, lapso en el que Central encontró el tanto que selló la victoria y desató la furia del conjunto de Junín.







